Microinfartos

Microinfartos

¿Qué son los microinfartos?

Los microinfartos o también llamados ataques al corazón “silenciosos” se confunden en un 50% de las veces con problemas menos graves por lo que pueden aumentar el riesgo de morir por una enfermedad coronaria. De hecho, podemos estar sufriendo un ataque de miocardio y no saberlo. Estos pequeños infartos representan un 45% de ellos y atacan a los hombres más que a las mujeres.

La cantidad de personas que sufren un ataque de miocardio y no es consciente de ello es tan elevada que llega a ser alarmante, ya que muchas personas han tenido mini ataques al corazón, los cuales dejan cicatrices, y no lo saben. TÚ QUE ESTAS LEYENDO ESTO PUEDES HABER TENIDO ALGUNO Y NO SABERLO. Esto no quiere decir que sean menos peligrosos, ya que te sigues jugando tu vida cuando sufres uno.

Evidentemente, como es sabido por todos, fumar, tener sobrepeso, la falta de ejercicio, la diabetes, los altos niveles de colesterol y una alta presión arterial son factores negativos y pueden aumentar la probabilidad de patologías cardiacas.

Un microinfarto al igual que cualquier otra enfermedad que no entra es la forma que tiene nuestro cuerpo de avisarnos de que algo en nuestro sistema está fallando y tenemos que poner remedio para subsanar ese fallo.

¿Cómo se siente un mini ataque al corazón?

Sus síntomas pueden ser tan breves y leves que se confunden con molestias que pueden ocurrir a menudo o problemas menos graves, por lo que ignoramos que los estamos sufriendo. Esos síntomas que describimos como “silenciosos”, debido a su poca intensidad, pueden ser:

  • Dolor y presión en el pecho, lo que puede durar varios minutos e incluso ir y venir.
  • Dolor leve en la garganta o tórax, que se pueden confundir con indigestión, reflujo o acidez estomacal.
  • Dolor punzante en el brazo.
  • Molestias en la parte superior de la espalda, en la mandíbula, el cuello, las extremidades superiores o el estómago.
  • Sudoración fría.
  • Sensación de mareos o nauseas.
  • Falta repentina de aliento. 
  • Fatiga o malestar físico, se suele atribuir al exceso de trabajo, dormir mal o a la edad.

Puedes estar sufriendo o acabar de sufrir un microinfarto y sentirte totalmente normal, como si no te hubiera o estuviese pasando nada, lo que hace que aumente la posibilidad de no reconocer las señales de advertencia.

Si existe un bloqueo temporal en las arterias coronarias es cuando se da un mini ataque al corazón, los síntomas experimentados pueden ser extremadamente leves y breves y por lo tanto ser irreconocible como ataque o afección cardiaca. Cuanto más tiempo este nuestro corazón sin flujo sanguíneo, mayor será el daño que nos genere.

Por lo general estos microinfartos se detectan a través de electrocardiogramas o ecocardiogramas que resalta un daño en el músculo cardiaco. Otro método sería un tipo de análisis de sangre para detectar huellas moleculares de troponina T, una proteína liberada por las células cardiacas que han resultado dañadas en el infarto silencioso. Una vez detectada la afección el especialista ya puede identificar tus principales factores de riesgo y se propone un tratamiento y una estrategia para evitar que vuelva a ocurrir.

¿Cómo prevenir un ataque al corazón o microinfarto?

Aunque evidentemente existen factores de riesgo que se escapan a nuestro control, nosotros podemos disminuir la probabilidad de sufrir ataques cardiacos con algunos pequeños cambios en nuestro estilo de vida.

  • Mantener un peso saludable
  • Hacer ejercicio regularmente
  • Implementar en nuestra vida diaria técnicas de manejo o liberación del estrés
  • Mantener una dieta equilibrada con una gran variedad de alimentos saludables
  • Consumir muchas verduras de hoja verde
  • Tener unos niveles equilibrados de colesterol
  • Suspender el consumo de tabaco

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