¿Qué diferencias existen entre el seguro de decesos y el de vida?

Comparación entre el seguro de decesos y el de vida

Si hay una duda que nos surge siempre, son las diferencias entre el seguro de vida y de decesos.

Ambas pólizas están vinculadas al fallecimiento del asegurado, es decir, con el objetivo de que sus familiares no se hagan cargo de ningún pago extra el día de mañana. Además, cubren el mismo riesgo, la pérdida de la vida, aunque no del mismo modo.

La diferencia entre ambas viene a continuación:

En el seguro de vida:

Los beneficiarios de la póliza reciben una indemnización económica en el caso de que fallezca o padezca una invalidez el tomador de la misma. La indemnización, llamada capital asegurado la pueden recibir de un solo pago o fraccionar en un número determinado de meses.

La cuantía a indemnizar la determina el asegurado en el momento en que establece las condiciones generales de la póliza.

En este seguro se pueden incluir coberturas obligatorias y optativas que tienen que ver con la invalidez absoluta o permanente. Podríamos decir que las coberturas del seguro de vida son el fallecimiento del asegurado, la incapacidad y las enfermedades graves.

La contratación de este seguro se realiza con el objetivo de mantener la estabilidad económica y protección de la familia en el momento en que se produzca el fallecimiento del tomador o sufra una invalidez.

El riesgo que se cubre en el seguro de vida es la propia vida humana.

En el seguro de decesos:

Los beneficiarios de la póliza se garantizan de que el seguro le cubra los gastos de sepelio y de que le incluya el servicio de los trámites administrativos.

La cuantía que se contrata la determina la compañía según el precio de mercado de los servicios funerarios.

Con respecto a la contratación, el seguro de decesos se contrata para que en caso de la muerte de los asegurados incluidos en poliza, los familiares no tengan que hacer frente a los elevados costes de organizar un entierro ni a gestionar la documentación necesaria para el mismo.

Las coberturas del seguro de decesos son la prestación del servicio fúnebre, la gestión administrativa por defunción y asistencia en viajes y repatriación.

El riesgo que se cubre en un seguro de decesos son los gastos de la inhumación.

Como conclusión podríamos decir que el seguro de vida entrega una indemnización a los beneficiarios y los seguros de decesos prestan un servicio.

En ambos podemos dar de alta otras coberturas adicionales, pero mientras más coberturas más se encarece la prima.

La contratación de una u otra póliza de seguro dependerá de los intereses de los asegurados. También podemos contratar ambas cuando su seguro de vida no incluya la cobertura de decesos.